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Anda, que puedes asomarte por la mirilla

miércoles, 23 de febrero de 2011

El día


Y se encontró ahí parada frente a una Iglesia, como si hubiera aparecido ahí por algún arte mágica, pero la verdad es que llevaba mas de 10 minutos ahí parada, estática y le pareció graciosa y absurda esa situación, que por un momento olvido como había llegado ahí pero principalmente el porque. Ya mas consciente, o por lo menos divagando menos, volteo a su alrededor y encontró muchas personas vestidas elegantemente, sonriéndole, acercándose a saludarla, algunos hasta a abrazarla, a tantas muestras de afecto o cortesía ella solo atinaba a sonreír y hacer una leve inclinación de cabeza pues no lograba articular palabra, menos aun cuando había sido un abrazo, derrepente algo turbada volteo a verse, a examinarse podría decirse,y hela ahí, ataviada con un hermoso vestido largo de color claro, usando sus mejores joyas, los diamantes que él algún aniversario de novios le regalo; se tocó la cabeza, su hermoso cabello negro había sido arreglado por una profesional en un elegante y hermoso peinado y entonces los recuerdos comenzaron a agolparse en su cabeza, ese vestido lo había escogido con él,al igual que los zapatos en una de tantas aquellas tardes mágicas que eran tan frecuentes a su lado, recordaba especialmente ese día, fue una tarde fría y lluviosa, esas de las que ellos gustaban, habían salido a caminar y terminaron en un centro comercial pues el quería hacer unas compras, ella contrario a lo que quería hacer ese día (caminar bajo la lluvia tomada de la mano de él) accedió; y cuando pasaron frente a esa tienda vieron el vestido, él no pudo contenerse y decir que parecía hecho solo para ella que era perfecto para una ocasión especial, muy especial, ella estaba de acuerdo pero esa ocasión especial no existía todavía, el insistió en comprárselo dijo que no importaba cuanto faltara para que ella lo usara, debía ser suyo. En efecto, había llegado, era ese día, que ella estaba ahi parada frente a tan imponente Iglesia sintiéndose algo estúpida porque los nervios le estaban jugando una mala pasada y parecía como si tuviera Alzheimer o lagunas mentales, pero ahora que estaba concentrada todo en su cabeza volvía a ser normal, pero su corazón parecía que en cualquier momento iba a detenerse, que no podría soportar mas el ritmo tan acelerado, parecía que se saldría de su pecho, le temblaban las piernas y no podía obligarse a dar un paso siquiera para entrar a la Iglesia, y se decía asimisma que todos debían de pensar que era una cobarde por no atreverse a entrar, podía sentir todas esas miradas condescendientes sobre ella; pero se distrajo nuevamente pensando en él, en su hermosa sonrisa, en sus manos tan varoniles, sintiendo su olor, oyendo su voz, que parecía que en ese instante le susurraba cosas tan dulces como siempre lo hacia cuando quería sorprenderla y al estarlo esperando no lo había visto... esperaba que esta vez fuera así y que la tomara de la mano y entraran juntos, pero sabía que eso no pasaría, que él ya estaba dentro de la Iglesia; pero en vez de avanzar siguió ahí parada pensando en lo feliz que era estando a su lado, cuanto lo amaba, cuanto él la había amado, lo felices que habían sido durante varios años y todo lo que habían pasado y que había pasado para que llegara ese día. El comienzo de una marcha nupcial desde el interior de la Iglesia la trajo de nuevo a ese día, a ese momento y sintió un escalofrío recorrerle todo el cuerpo supo que ya tenía que entrar, que tenía que movilizar sus temblorosas piernas y avanzar y tratar de no caer en el intento y hacer el ridículo mas grande de su vida, pues sabía que había muchos observándola y varios esperando que diera cualquier tipo de espectáculo, pero ella estaba decidida a no hacerlo... se sobresalto pues en ese momento la tomo del brazo Alberto un viejo e íntimo amigo de ambos, le sonríe condescendientemente invitándola a avanzar, se acerca a su oido y le susurra que todo esta bien, que él esta ahí para apoyarla y que no la dejara sola ni un instante, ella siente cierto alivio y decide que es momento de entrar que no puede posponerlo más. Entra a la Iglesia y duda, no de entrar si no por que su vista no se acostumbra rápidamente a la obscuridad del interior comparada con el brillante sol de mediodía bajo el cual había estado; en pocos segundos se acostumbraron sus ojos y pudo ver que la Iglesia estaba abarrotada, parecía que no había ni un lugar, siguió avanzando con Alberto a su lado, estaba por comenzar la misa, y ahora podía verlo perfectamente, a él, ahí parado frente al altar con su traje blanco, tan guapo, tan feliz, con esa sonrisa que lo caracterizo siempre, siguió avanzando y vio dos lugares vacios en la primera fila, Alberto y ella se dispusieron a ocuparlos... y estaba ella ahí en primera fila para ver al amor de su vida casarse... con alguien mas.

sábado, 5 de febrero de 2011

NOSOTROS


Sentada en aquel café con el libro sobre la mesa, que había dejado de leer hace varios minutos, me recargue sobre el respaldo de la silla y prendí un cigarro, a pesar del sutil barullo que había por el cúmulo de conversaciones de las otras mesas, podía escuchar claramente aquella vocecita en mi cabeza, decía que me fuera de ahí inmediatamente, que no importaba si pensabas que te había plantado, que no me había aparecido para tan esperada cita, hecha y aplazada mas de 10 veces, pero algo me detuvo... tenía que pedir la cuenta todavía y esperar a que la mesera tan torpe que había venido atendiéndome la trajera y todavía esperar a que tomara mi tarjeta y trajera la autorización y esto con la eficacia con la que la susodicha mesera se había manejado hasta el momento mínimamente le tomaría 20 minutos y pensé que sería peor que me vieras pidiendo la cuenta o pagando en clara señal de que pretendía abandonarte, así que descarté ese plan y en ese momento llegaste, con esa seguridad que siempre te ha caracterizado y mentiría si dijera que por esa razón (y también por tus rasgos tan atractivos)captas mas de una mirada al entrar a cualquier lugar, pero fingí no verte y estar viendo a través de la ventana a mi lado, y llegaste hasta mi mesa y te quedaste parado, yo fingí sorprenderme y tu sonreíste pues sabes que suelo hacer eso, te acercaste y me diste un beso, tierno y marcado muy cerca de la comisura de mis labios del lado derecho, ahí fue cando sentí, por milésima vez, que el estómago se me "hacía chiquito" y he de contarte que me sigue pareciendo absurdo que después de tanto tiempo y tantas cosas logras que me sienta como niña de secundaria frente al chico de prepa que le gusta, pero me mostré imperturbable y como siempre también te diste cuenta y volviste a sonreir. Y así se fue toda la tarde en disimular que no pensábamos lo que estábamos pensando ni queríamos lo que estábamos queriendo, y mas importante aún que según no notábamos que esto tambien le pasaba al otro; cuando nos dimos cuenta de que había pasado mucho tiempo fue por que la mesera necesitaba cobrarnos para hacer su corte. Salimos de aquel café tan sencillo y familiar y nos topamos con una noche fría que hizo que encogiera los hombros, como reflejo y tu me abrazaste, también como reflejo, y los dos nos quedamos estáticos, no tanto como el frío como por encontrarnos de nuevo en ese dilema de sabernos en "esa" situación de nuevo. Y entonces llegamos al momento "intenso" ese momento que evades todo el tiempo que estas con esa persona pero esperas que finalmente llegue; nos dispusimos hablar de lo que sentíamos y como nos sentíamos sin el otro y cosas por ese estilo y paso como las otras mil veces anteriores, disculpen si exagero pero se siente como si hubiera sido esa cantidad, en el punto donde te preguntas ¿pero si todo es tan bueno por que estamos separados? pero sorpresa después de esa tarde-noche mágica volvimos a convivir, hablar, frecuentarnos, salir, y paso lo inevitable recordar el PORQUE ya no estábamos juntos. Pero a pesar de eso, a las mil veces anteriores de aquella tarde les pueden sumar otras mas después de esa tarde y su desencanto. Y hoy me pregunto, sentada en la misma silla de aquel café que os narro, ¿por qué? por que si después de tantos ensayo-error y de que el resultado siempre sea: error, seguimos buscándonos, y he llegado a una conclusión, no somos felices separados pero al parecer tampoco juntos, pero hay una gran diferencia no es lo mismo ser infeliz solo, que hacer infeliz a alguien en el intento de ser feliz uno mismo, pero estamos tan acostumbrados a nuestra infelicidad, y cuando digo nuestra me refiero a él y a mi, que nos buscamos para mantenerla. Esta actitud es por demás absurda por que tengo la certeza de que hay quien pueda hacerme feliz y pueda ser feliz conmigo sin morir (mil y un veces) en el intento, un ejemplo podría ser ese chico sentado en la mesa de enfrente que lleva mas de 5 minutos viéndome... y que acaba de sonreirme... y que se ha levantado de su mesa y se dirige hacia acá...

CUENTOS


INICIO DE AÑO....HACE YA MAS DE UN MES, PERO EN MI BLOG NO ES ASI; PRIMERA ENTRADA DEL AÑO = INICIO DE AÑO.
HOY EXTRAÑAMENTE EMPEZARON A FORMARSE CUENTOS EN MI CABEZA ASI QUE DECIDÍ PLASMARLOS AQUÍ, A FIN DE CUENTAS AQUÍ ES DONDE VENGO A VACIAR LAS COSAS QUE PASAN EN MI CABEZA, BUENAS O NO (EN EL SENTIDO QUE GUSTE DARLES MI ESTIMADO LECTOR)POR LO CUAL ME DISPONGO A OFRECERLES ALGUNOS CUENTOS CORTOS VENIDOS NI MAS NI MENOS QUE !DE MI MENTE!
CABE HACER LA ACLARACIÓN QUE ESTOS CUENTOS (POR LO MENOS LOS QUE HOY LLEGARON A MI CABEZA) SERÁN NARRADOS EN PRIMERA PERSONA, MAS SON SIMPLEMENTE ESO C U E N T O S.... ¿O NO? ;)

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